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Libros y cuentos

El gato con botas

¿Conoces el cuento corto de el gato con botas? Un cuento infantil que gusta mucho a los niños. Descubre los vídeos de cuentos infantiles, les encantará.

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El gato con botas es un cuento infantil escrito por el autor Charles Perrault, una historia que les encantará a los niños por ofrecer valores como el ingenio y la creatividad por encima de los objetos materiales. Los vídeos de cuentos para niños serán ideales para relatar la literatura infantil de manera diferente ¿Quieres conocer la moraleja del cuento del gato con botas? Nosotros te la contamos.

Cuento corto el gato con botas

El cuento corto de "el gato con botas " enseñará a los niños a confiar en sus propias capacidad y habilidades. Lee y escucha el cuento infantil de el gato con botas con los niños ¡les encantará!

Había una vez, un molinero que tenía tres hijos.Cuando el pobre molinero murió sólo les pudo dejar a sus hijos su molino, su burro y su gato. El hijo mayor se quedó con el molino, el segundo recibió el burro y el menor sólo se quedó con el Gato. Y muy triste pensaba:
AMO: Mis hermanos podrán ganarse la vida honradamente trabajando juntos; en cambio yo, en cuanto me haya comido mi gato y haya hecho una bufanda con su piel, moriré de hambre.

El Gato, al oírle le contestó:

GATO: Noestés triste. Solo tienes que darme un saco y hacerme un par de botas para ir por los zarzales, y ya verás que tu herencia no es tan poca cosa como tú crees.

El niño, que había visto al gato actuar con mucha agilidad para atrapar ratones o cuando se colgaba de sus patas traseras, no perdió la esperanza y le dio al gato lo que había pedido.
El gato se puso rápidamente las botas, cogió el saco y se dirigió hacia una granja donde había muchos conejos.
El gato, muy astuto, puso hierbas dentro del saco, y se tendió en el suelo como si estuviese muerto; y así estuvo esperando hasta que un conejo despistado se acercó al saco para comer la hierba que había dentro. Y en ese momento, tiró del saco y lo atrapó.
Como estaba tan orgulloso de lo que había conseguido se dirigió al castillo del Rey y pidió que lo dejaran entrar para hablar con él.
GATO: He aquí, Señor, un conejo de campo que el Señor Marqués de Carabás me ha encargado ofrecerle de su parte.
Pero el Marqués de Carabás no existía. Era el nombre que se había inventado para su amo.
El rey muy contento contestó:
REY: Dile a tu amo que se lo agradezco, y que me halaga muchísimo.
En otra ocasión, el gato fue a esconderse en un trigal dejando también el saco abierto; en cuanto dos perdices entraron en él, tiró de los cordones y capturó a ambas. Enseguida se fue a regalárselas al rey, tal como había hecho con el conejo de campo.Y una vez más, el Rey se puso muy contento. Y así pasaron dos o tres meses en los que el gato le llevaba todo lo que cazaba en nombre del Marqués de Carabás.
Un día, el gato se enteró que el Rey iría de paseo por la ribera del río con su hija, la princesa más bella del mundo, y le dijo a su amo:

GATO: Si sigues mi consejo te harás rico; no tienes más que meterte en el río en el lugar que yo te indique y después dejarme actuar.

El amo, ahora llamado, Marqués de Carabás hizo lo que su Gato le aconsejaba, sin saber con qué fines lo hacía. Mientras se bañaba, pasó por ahí el Rey, y el Gato se puso a gritar con todas sus fuerzas:
GATO: ¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Que se ahoga el Marqués de Carabás!
Al oír los gritos, el Rey se asomó por la ventanilla y al reconocer al Gato que tantas piezas de caza le había entregado, ordenó a sus guardias que fueran en su ayuda.
Mientras sacaban del río al pobre Marqués, el Gato se acercó a la carroza y le dijo al Rey:
GATO: Mientras mi amo se estaba bañando, unos ladrones le han quitado la ropa.
Y el rey enseguida dijo:
REY: Ahora seré yo quien le regale algo al Marqués de Carabás. ¡Traedle uno de mis mejores trajes!
Cuando el Marqués de Carabás se puso el nuevo traje, estaba tan guapo que la hija del rey se enamoró de él.
El rey le invitó a subir a su carroza y continuaron con su paseo.



El gato, encantado al ver que su plan empezaba a dar resultado, se adelantó a ellos, y cuando encontró a unos campesinos que segaban un campo les dijo:

GATO: Buena gente, si no decís al rey que el campo que estáis segando pertenece al Marqués de Carabás, seréis hechos picadillos y convertidos en paté.

Al pasar por ahí, el rey no olvidó preguntar a los segadores de quién era el campo que segaban. Y los campesinos contestaron:

CAMPESINO: Estos campos pertenecen al Marqués de Carabás.

El rey, al ver tantas riquezas del Marqués de carabás, decidió casar a su hija con el hijo menor del molinero.

Y el gato con botas, que ya se había hecho muy famoso en toda la comarca, vivió junto a su amo en el castillo real para siempre.