Travesuras infantiles: Carácter del niño



Las travesuras infantiles son propias de los niños, en mayor o menor medida casi todo el mundo puede recordar alguna travesura infantil de su niñez. El carácter de un niño influye notablemente en la medida de las travesuras, tirar los juguetes por la ventana, cortarse el pelo, embadurnarse de crema, pintar las paredes, cada tipo de travesura va acorde a la edad del niño.

Algunas travesuras infantiles nos pueden hacer reír y sorprendernos por su originalidad o por las dosis de ingenio que manifiestan, otras en cambio pueden enfurruñarnos dándonos cuenta de que tenemos ante nosotros a un pequeño diablillo dispuesto a pasárselo bien a costa de nuestros enfados. Lo cierto es que las travesuras infantiles son parte de la evolución de la conducta infantil, en algunos casos es la imitación de las acciones del mundo de los mayores.

Habíamos mencionado el hecho de embadurnarse todo el cuerpo con crema, este es un ejemplo de imitación, el niño ve como su madre se pone crema en la cara y él no duda en realizar la misma acción. Evidentemente no del mismo modo y llega a gastar todo un bote de la carísima crema hidratante facial, algo que la madre lamentaría. Una travesura que recordamos de nuestro hijo es su intención de ayudarnos a pintar una habitación, teníamos preparado todo lo necesario para pintar y decidimos hacer una pausa antes de comenzar, mientras tanto, el niño ni corto ni perezoso comenzó a pintar empezando por la puerta.

En unos minutos había pintado una puerta de madera con el blanco destinado a las paredes, cuando accedimos a la habitación la primer reacción fue llevar las manos a la cabeza, recordándolo ahora fue muy gracioso, el suelo y la puerta totalmente manchados de pintura y por supuesto también el niño. No sólo imitan nuestra conducta, en este caso además muestran su deseo de colaborar y ayudar en las tareas del hogar. Seguro que más de un padre podría compartir con nosotros algunas experiencias graciosas en las que las travesuras infantiles se arraigarán por siempre en el recuerdo.

Lo que verdaderamente preocupa de las travesuras infantiles son los posibles accidentes domésticos que se producen y que pueden acabar de manera trágica, con respecto al ejemplo que hemos citado sobre pintar la habitación, el niño se había subido a la escalera para poder pintar toda la puerta. Tenía 5 años y logró subir el bote de pintura a lo alto de la escalera, un simple resbalón podría haber tenido graves consecuencias.

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