¿Es bueno el chupete? Sigue estos consejos

 

El chupete  es uno de los salvavidas para las mamás durante los primeros años de vida de nuestros bebés. Se trata de un  objeto con un gran efecto analgésico que les ayuda a calmar el llanto, les tranquiliza a la hora de conciliar el sueño y reduce el estrés y el dolor en momentos que a los peques les resultan desagradables. Entre los beneficios del chupete incluso hay trabajos científicos que apuntan que reduce el riesgo de muerte súbita.



Este fenómeno tiene una explicación muy sencilla: uno de los primeros actos reflejo con los que el bebé cuenta dentro del útero es el de succión. De hecho, en los primeros meses de gestación los bebes suelen llevarse el dedo a la boca y succionar. Este reflejo, junto con el de deglución del líquido amniótico suele ser de los primeros en adquirirse. Se trata por tanto de un reflejo innato en el recién nacido desde los primeros días y además se mantiene en la vida extrauterina.

Sin embargo, también se habla de algunas consecuencias negativas del uso excesivo del chupete. Según algunos expertos, su uso está relacionado con una menor duración de la lactancia materna, aumento de otitis media, problemas dentales y riesgo de accidentes. Por ello, los pediatras recomiendan que la lactancia materna esté bien instaurada antes de darles el primer chupete, ya que el agarre del pecho es muy distinto.

Con todo, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria considera que ya en la segunda mitad del primer año conviene ir reduciendo el uso del chupete y limitarlo a situaciones de estrés y para dormir. Establecer retos para dejar de utilizarlo es una de las claves para dejar a uno de los primeros compañeros de tu bebé.

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No